viernes, 9 de marzo de 2007

La Hermosa Niña Muerta









Lenore, o la Hermosa Niña Muerta, personaje de historieta creado por Roman Dirge, convertido en comic de Culto debido a su rara "ternura". En el comic Lenore es una niña de 10 años, que en vida, enfermó gravemente y sus padres al ver su hermosura decidieron embalsamarla. Sin embargo ella sigue viva e incluso es consciente de su calidad de "muerta-viva". Es debido a esto que pasa por situaciones escalofriantes, góticas, raras y a la vez divertidas; siendo considerado un humor negro, pero infantil, simpatizando a cualquier neófito que la ve por vez primera. Su fama aumento considerablemente al realizarse una serie de episodios animados de no más de 5 minutos (actualmente circulan en internet en formato Macromedia Flash), siendo estos los reales impulsadores de su masificación en el sub-mundo del Internet.









Lenore y sus amigos:




La pequeña Lenore, antes de ser la que todos conocemos, era una niña jovial y alegre como cualquier otra; mona y encantadora y que probablemente haría las delicias de sus progenitores. Pero un día enfermó y murió. Y algo debió ocurrir en el tanatorio en el proceso de embalsamamiento cuando Lenore volvió a la vida algo cambiada. Su familia no entendió la situación y un abismo se abrió entre ellos. Así, la pequeña muerta debió buscarse la vida sola, aunque rápidamente hizo nuevos amigos entre los de su clase además de desarrollar un especial afecto por cualquier animalito, sobre todo los gatos...




De esta manera en el número dos de Lenore se nos explica cómo fue este particular nacimiento. Esta historia permitirá al lector comprender algunas de las aventuras posteriores ya que en el número uno no se dice en ningún momento que Lenore esté muerta, y así el lector podría pensar que lo que tiene delante es sólo una niña un poco sádica. Porque en efecto, Lenore disfruta con cuchillos, mazos, matamoscas, alfileres, etc... ¡Hasta una inocente cuchara puede ser mortal en sus manos!. Todos estos artilugios le ayudan a establecer cordiales relaciones con sus visitantes, los que normalmente huyen despavoridos (si pueden huir), o se quedan junto a ella unidos por una amistad verdadera.
Posiblemente, su mejor amigo sea Ragamuffin , un pequeño muñeco feo que en épocas mejores fue un temible vampiro, pero que la maldición de una bruja le confinó a ese ridículo cuerpo para siempre. Este personaje aparece por primera vez en el numero 3 y a partir del 5 le veremos viviendo con Lenore e intentando calmar su espíritu salvaje con buenos consejos. Otro de sus más queridos amigos será Taxidermy , un extraño ciervo repleto de costuras que al principio no gustará nada a Lenore y cuya mascota disecada le dará un buen susto, pero que en el numero 12 le sacara de un difícil aprieto. También, veremos en las varias reuniones para tomar el té en casa de Lenore, a The Muffin Monster (el monstruo de las magdalenas) un bicho peculiar pero con un papel irrelevante. De hecho, más importante será otro de los "amigos" de Lenore, Mr. Gosh , y digo "amigo" porque, aunque intenta hacerse querer por Lenore, ésta no parece tenerle en alta estima y siempre que se ven el pobre no sale muy bien parado. Además, en el numero 9, aparece un singular personaje que rápidamente toma afecto por Lenore y su mundo y su actuación será de crucial importancia en los últimos cuatro números de la serie. Se llama Pooty , y es un temible caza recompensas venido del infierno.
Sin embargo, con toda esta cantidad de peculiares personajes por medio, será curiosa la desmesurada estima que Lenore profesa por los gatos . Poco importa que gato sea mientras sea un dulce minino al que ella pueda achuchar, bañar o dar de comer, el problema reside en que quizá el felino de turno no entienda esa relación de amistad como recíproca

Las Historias de Lenore




Desde su infortunada muerte, la pequeña Lenore ha vivido innumerables aventuras. Casi todas ellas se desarrollan en su propio hogar, una retorcida casa victoriana, o en un bosque lúgubre repleto de curiosos seres y animalillos cuyas relaciones con Lenore intentarán ser cordiales. También, encontramos algunas referencias a la ciudad en las que el lector puede ver perfectamente las dificultades de nuestra protagonista para seguir las normas de conducta típicas de una sociedad civilizada. Además, hay una abundante cantidad de aventuras en un parque infantil, donde Lenore va a compartir horas de juego con el resto de los niños. Huelga decir que estos chavales no volvieron a jugar nunca más... Sin embargo, la mayor parte del tiempo estará viviendo aventuras junto a alguno de sus amigos o poniendo en práctica alguna de sus rocambolescas ideas.
Un ejemplo de esto sería la historia en la que Lenore mata al Conejo de Pascua (icono de los niños de los EEUU donde los haya) y después, arrepentida, se viste de conejito e intenta suplir su papel. Este elemento infantil está muy presente en todas las aventuras de Lenore y en numerosas ocasiones presenta el vehículo perfecto para crear el efecto humorístico requerido. El autor juega con canciones populares infantiles, como la de Mother Leary , con sus rimas sencillas y temática fantástica pervirtiéndolas hasta llegar a transformarlas en pequeñas obritas cargadas de sádica ingenuidad.
Pero ésta sólo es una pequeña muestra del ingenio de la pequeña Lenore, otras tantas historias con monstruos de los sueños, bichos que comen materia muerta, demonios nazis, espíritus del mas allá, hadas, gnomos, etc., perduran en los actuales y futuros lectores como memorables.

martes, 6 de marzo de 2007

En el pais de Lenore y de lo que el lector encontro allí




En el país de Lenore y de lo que el lector encontró allí:



Dentro del cómic de Lenore, Roman Dirge inserta otras historias en las que nuestra amiga tiene un papel secundario o en las que ni siquiera aparece. La mayoría tienen que ver con niños diferentes a los normales y de cómo sufren las crueldades de estos últimos. Estas historias me recuerdan a ciertas películas de Tim Burton, tanto en el fondo como en la forma. Suelen ser cortas, simples y concisas gráficamente e intentan crear un lazo de empatía entre el protagonista y el lector, pero no para compadecerlos, sino para reflexionar sobre nuestra propia conducta y que seamos conscientes de que algún día puede volverse en nuestra contra.
Por otro lado, en las páginas de Lenore también podemos encontrar algunos cuentos con las andanzas de robots, los deseos de un hombre retorcido, elfos con problemas familiares, las angustias de una mariquita accidentada, experimentos científicos que dejan mucho que desear, etc.
Una de las que más me gustan es aquella que bajo el nombre "Insurrection of the Insects" unas moscas, hartas de la tiranía de una malvada araña glotona, se vengan de ella con un elaborado plan de ataque.
Todas estas historias llevan el inconfundible estilo gráfico de Roman, además de su ácido sentido del humor, así que no desentonan nada al estar intercaladas dentro de los cómics. He de añadir también que son un grato estímulo ya que ayudan a aproximarnos de manera más cercana al particular universo del autor.